Sospecha
Quizás porque los uñeros de mis manos
vuelven ríspida la caricia
que niego
y retengo;
o porque creo en la lucha armada
como origen de la vida
y renacer constante del hombre;
o por esa visión romántica
de los callejones,
las plazas, los parques
la blanca senectud…
Quizás
por mis gestos inconexos
mis frases trilladas
mi eterno malestar con inviernos y veranos,
quizás por eso es esto así,
quizás.
Quizás porque creo
en las ramas y los árboles
como inteligencia superior
creadora
natural.
O porque nunca aprendí cálculo
ni mecánica cuántica
ni a tocar esa canción que dice
que “estoy buscando melodía
para tener como llamarte”
Quizás porque
he gritado mil veces:
“muerte al imperialismo, muerte”
sajando la calma
de salones exclusivos,
de instantes de amor falso
y tertulias jactanciosas
para acallar mi temor.
Quizás porque soy
incapaz
de tenerte cerca
sin parpadear
de ahogo y de dicha.
O porque ignoro tu calle
las fotos pegadas en tus paredes
el nombre
de tu abuela materna,
de tu poema crucial.
Quizás porque no puedo,
quizás.
Quizás por eso es que no vienes.

